Encontrar la cabeza de un saurópodo es algo fuera de lo común. De las 120 especies de este tipo de dinosaurio que se conocen solo se han hallado cabezas de ocho.
No es de extrañar que el paleontólogo Daniel Chure se emocionara cuando halló cuatro cráneos -dos completos-, que para más inri, pertenecen a una especie desconocida, que ha bautizado como Abydosaurus mcintoshi.
Denominado Darwinopterous, la criatura -con dientes puntiagudos y cuello flexible- es uno de los muchos tipos de pterosaurios que abundaban en la era Mesozoica,hace unos 220 millones de años, según los científicos de la Universidad inglesa de Leicester y el Instituto Geológico de Pekín, que identificaron el reptil.
Paleontólogos argentinos y estadounidenses han determinado que los restos fósiles descubiertos en el noroeste de Argentina pertenecen a una especie desconocida que vivió hace 230 millones de años.
Se trata del espécimen más grande de este tipo y el hallazgo sugiere que estos animales espinosos parecidos a los camarones dominaron los océanos con anterioridad a los dinosaurios y vivieron durante más millones de años de lo que se creía.
Es el Tiarajudens eccentricus. Medía como un perro grande y tenía unos incisivos tan largos como las pinturas de cera de los niños, unos 12 centímetros de largo.
Se trata del primer nido de este género que se ha encontrado y revela que las crías de Protoceratops permanecían en el mismo durante un período prolongado, según el profesor de geociencia de la Universidad de Rhode Island, David Fastovsky.